
De la Redacción
Dos agencias de seguridad de Estados Unidos analizan señalamientos sobre supuestos vínculos de Andrés Manuel López Beltrán con el crimen organizado y el contrabando de combustible, de acuerdo con cinco personas con conocimiento directo de las indagaciones citadas por The New York Times.
Según las mismas fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir asuntos internos, las agencias no han iniciado investigaciones formales.
El diario estadounidense identifica a López Beltrán como hijo del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, ex secretario de Organización de Morena, tabasqueño de 40 años, conocido como "Andy". El reporte señala que hasta ahora no ha sido acusado formalmente de ningún delito y ha rechazado los señalamientos en su contra.
El NYT reportó que en agosto López Beltrán reveló que Estados Unidos le había revocado la visa, como ha ocurrido con otros políticos mexicanos que enfrentan cuestionamientos por corrupción. Las autoridades estadounidenses se han negado a explicar la decisión.
En respuesta a esa medida, López Beltrán publicó una carta dirigida al Presidente Donald Trump en la que calificó la revocación como una "burda y perversa canallada" para castigar a Morena por no someterse, dijo, a los "afanes autoritarios, facciosos" de Washington.
El diario coloca a López Beltrán entre las figuras de Morena cuyos señalamientos, según críticos citados por el periódico, representan un problema para el movimiento fundado por su padre y para la Presidenta Claudia Sheinbaum. De acuerdo con el medio, Sheinbaum enfrenta cuestionamientos dentro de su propio partido derivados de acusaciones de corrupción, viajes de lujo y presuntos vínculos con cárteles atribuidos a distintas figuras de Morena.
El periódico señala que López Beltrán ocupa una posición particular dentro del partido por ser hijo del fundador de Morena y una figura con peso en su estructura.
El reporte agrega otros elementos que han generado cuestionamientos en meses recientes: imágenes de sus visitas a restaurantes, hoteles y destinos costosos, en contraste con el discurso de austeridad impulsado por su padre; acusaciones de políticos de oposición y críticos de utilizar su influencia para favorecer con contratos públicos a personas de su círculo cercano; investigaciones periodísticas y documentos filtrados que han relacionado a algunos de sus colaboradores con esos contratos; y referencias a López Beltrán que han aparecido en expedientes de la Fiscalía General de la República relacionados con una trama de contrabando de combustible.
Hasta ahora, López Beltrán no enfrenta una acusación penal formal por esos señalamientos y ha negado las imputaciones en su contra.