
De la Redacción
Rafael Caro Quintero, alias "Don Rafa", llegó a Nueva York esposado y fuertemente custodiado, después de ser extraditado desde México.
Su llegada marca un hito en la lucha contra el narcotráfico y es el resultado de una colaboración entre las autoridades mexicanas y estadounidenses.
Caro Quintero, de 72 años, es acusado de asesinar en 1985 al agente antinarcóticos estadounidense Enrique "Kiki" Camarena. Pasó 28 años en prisión por este crimen, pero fue liberado en 2013 debido a un error judicial. Sin embargo, su libertad fue breve, ya que fue arrestado de nuevo en 2022 y finalmente extraditado a Estados Unidos.
Además de Caro Quintero, otros 28 narcotraficantes fueron extraditados de México a Estados Unidos.
El operativo, que incluyó a exlíderes de Los Zetas y otros cárteles, se realizó en medio de negociaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles del 25% a productos mexicanos.
El periodista Ioan Grillo compartió un video que muestra la llegada de Rafael Caro Quintero a Nueva York en un avión de la Armada de México. El capo, esposado y fuertemente custodiado, bajó del avión mientras era fotografiado por las autoridades estadounidenses. Caro Quintero, de 72 años, pasó 28 años en prisión en México por el brutal asesinato de Camarena, uno de los crímenes más notorios en la historia del narcotráfico.
Perfiles destacados entre los extraditados
Además de Caro Quintero, otros narcotraficantes de alto perfil fueron trasladados a Estados Unidos:
II Vicente Carrillo Fuentes, alias "El Viceroy", líder del Cártel de Juárez, enviado a Nueva York.
II Miguel Ángel Treviño, alias "Z-40", y su hermano Óscar Treviño, alias "Z-42", exlíderes de Los Zetas, enviados a Washington.
II Antonio Oseguera, alias "Tony Montana", operador financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), enviado a Washington.
II José Jesús Méndez, alias "Chango", líder de La Familia Michoacana, enviado a Nueva York.
II José Guadalupe Tapia, alias "Lupe Tapia", lugarteniente del Cártel Sinaloa, enviado a Arizona.
Estos individuos son responsables de miles de muertes y desapariciones en México, así como de crímenes atroces contra migrantes y civiles.
La extradición de estos narcotraficantes ocurre en un momento crucial, ya que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum busca evitar que Estados Unidos imponga aranceles del 25% a productos mexicanos a partir del próximo martes. El presidente Donald Trump ha amenazado con estas medidas si México no intensifica sus esfuerzos para frenar el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, y los flujos migratorios irregulares.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) confirmó la custodia de los 29 narcotraficantes y destacó que muchos de ellos son líderes de cárteles recientemente designados como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT). La fiscal general Pamela Bondi afirmó que el DOJ está comprometido con la destrucción de los cárteles y bandas transnacionales, siguiendo las directivas del presidente Trump.
El abogado de los hermanos Treviño, Juan Manuel Delgado, argumentó que el traslado no constituye una "extradición" formal, sino un "destierro" o "expulsión", ya que los procesos judiciales de sus clientes aún estaban en fase de opinión. Delgado también señaló que no ha sido notificado oficialmente sobre este proceso.