
De la Redacción
Estados Unidos está evaluando la posibilidad de aplicar la pena de muerte a seis de los 29 narcotraficantes extraditados por México, entre los que se encuentra el notorio capo Rafael Caro Quintero.
Esta medida se enmarca en las órdenes ejecutivas emitidas por el presidente Donald Trump, que buscan fortalecer la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló en un comunicado que las extradiciones responden a los esfuerzos del gobierno actual para cumplir con la Orden Ejecutiva 14157, que designa a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras (FTO) y terroristas globales especialmente designados (SDGT). Entre los cárteles incluidos en esta categoría se encuentran el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste (CDN), la Nueva Familia Michoacana (LNFM), el Cártel del Golfo (CDG) y Cárteles Unidos (CU), así como el Tren de Aragua y la Mara Salvatrucha (MS-13).
Además, la Orden Ejecutiva 14164, titulada "Restablecimiento de la Pena de Muerte y Protección de la Seguridad Pública", establece que es política de Estados Unidos aplicar la pena capital en casos que lo ameriten, especialmente aquellos que involucren el asesinato de agentes de la ley o delitos cometidos por extranjeros en situación migratoria irregular.
Casos bajo evaluación
Entre los narcotraficantes extraditados cuyos casos podrían resultar en la pena de muerte o cadena perpetua se encuentran:
II Rafael Caro Quintero, acusado en el Distrito Este de Nueva York.
II José Rodolfo Villarreal Hernández.
II Vicente Carrillo Fuentes.
II Andrés Clark.
II Luis Geraldo Méndez Estevane.
II Aliso Martín Sotelo.
El Departamento de Justicia ha enfatizado que buscará la pena de muerte en casos que involucren crímenes capitales, terrorismo, extorsión y delitos continuos de empresa criminal.
Estas extradiciones ocurrieron el mismo día en que funcionarios mexicanos y estadounidenses se reunieron en Washington D.C. para discutir acciones coordinadas contra el narcotráfico. El objetivo central de este plan es reducir las muertes por fentanilo en Estados Unidos y combatir el tráfico de armas hacia México.
Sin embargo, el comunicado del Departamento de Justicia no menciona agradecimientos al gobierno mexicano por las extradiciones, lo que ha generado tensiones. Martha Bárcena, embajadora eminente de México, recordó que el acuerdo binacional de extradición no permite la pena de muerte, aunque el término "extradición" no fue utilizado oficialmente por ninguno de los dos gobiernos en este caso.