
De la Redacción
El caso de José Gregorio Lastra Hermida, alias "El Lastra", parece sacado de una novela criminal: reportado como desaparecido por su familia en 2020, hoy es señalado como uno de los reclutadores más buscados del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Su captura el 21 de marzo destapó una red de reclutamiento forzado en el infame Rancho Izaguirre de Jalisco, donde jóvenes eran engañados, adoctrinados y, en muchos casos, asesinados si intentaban escapar.
Originario de Ignacio de la Llave, Veracruz, este hombre de 51 años fue reportado como desaparecido el 25 de julio de 2020 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, por su pareja sentimental.
Según la denuncia, "El Lastra" dijo que iría a una casa en la colonia Club Campestre y nunca más se supo de él.
Por casi cinco años, su foto circuló en fichas de búsqueda de la Fiscalía de Chiapas y la Comisión Estatal de Búsqueda de Veracruz. Nadie imaginaba que, en realidad, se había convertido en un operador clave del CJNG, trabajando directamente bajo las órdenes de Gonzalo Mendoza Gaytán, "El Sapo", líder del llamado "Grupo Élite Delictivo de Reacción Inmediata" (GEDDRI).
El campo del horror: Rancho Izaguirre
Este predio en Teuchitlán, Jalisco, fue descubierto en septiembre de 2024 durante un operativo donde rescataron a dos víctimas y hallaron un cadáver envuelto en plástico.
Las investigaciones revelaron que funcionaba como:
II Centro de reclutamiento: Atraían jóvenes con falsas ofertas de trabajo en redes sociales (sueldos de 4,000a12,000 semanales como "guardias de seguridad").
II Campo de adiestramiento: Les quitaban sus pertenencias, los uniformaban y los entrenaban durante un mes en manejo de armas y tácticas físicas.
II Sitio de ejecuciones: Quienes se resistían o intentaban escapar eran torturados o asesinados.
Entre las pruebas encontradas había prendas, identificaciones y una libreta que mencionaba a "El Comandante Lastra" como responsable del entrenamiento.
El modus operandi del CJNG
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), detalló cómo operaba la red:
1.Engaño: Publicaban vacantes falsas en grupos cerrados de redes sociales.
2.Secuestro: Citaban a las víctimas en centrales camioneras y las llevaban al rancho.
3.Adoctrinamiento: Los mantenían incomunicados mientras los entrenaban.
4.Distribución: Los enviaban a diferentes estados según sus "aptitudes".
"El Lastra" confesó que ejecutaban a quienes se negaban a cooperar, aunque no precisó cuántas víctimas murieron allí.
El origen veracruzano de "El Lastra" no es casual. Ignacio de la Llave, a 70 km del puerto de Veracruz, ya había sido vinculado al CJNG en 2019 por otros eventos criminales. Curiosamente, para entonces, él aún figuraba como "desaparecido".
Con prisión preventiva en el Penal del Altiplano, "El Lastra" enfrenta cargos por reclutamiento forzado, tortura y homicidio.