De la Redacción
Poco después de un año de su reactivación, Mexicana de Aviación enfrenta una nueva crisis.
La aerolínea suspendió vuelos a 8 destinos, incluyendo Acapulco y Puerto Vallarta, y reduce su flota a solo dos aeronaves, según la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
La situación es aún más complicada si se considera que, en diciembre de 2023, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador había acudido al Ejército para obtener tres aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana y cumplir con la promesa de devolver al aire a Mexicana de Aviación. Sin embargo, estas aeronaves no fueron suficientes para operar los 20 destinos prometidos.
Para solucionar este problema, Mexicana firmó un contrato de arrendamiento húmedo con Transportes Aéreos Regionales (TAR), una empresa que tenía una flota de 5 aviones. Sin embargo, TAR acumuló desfases en más de 20 mil facturas entre 2022 y septiembre de 2023, lo que pone en duda su capacidad para operar de manera efectiva.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la suspensión de vuelos se debió a una revisión del plan estratégico de la aerolínea para 2025.
Sin embargo, la salida de TAR como socio-operador de Mexicana en vuelos regionales pone en entredicho la promesa de atender mercados aéreos no servidos por las aerolíneas privadas.
A pesar de la crisis, Sheinbaum descartó que la suspensión de vuelos ponga en peligro la existencia de la aerolínea.
"Mexicana de Aviación va a seguir siendo la empresa del pueblo de México, seguirá volando", dijo.
En cuanto a la flota de aviones, Mexicana solo cuenta con tres aeronaves propias. En septiembre pasado, la aerolínea informó la compra de 20 aviones E195-E2 de Embraer, con un costo cercano a 20 mil millones de pesos. Cinco de estas aeronaves serán entregadas en 2025.