De la Redacción
El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), Homero López García, advirtió que el reciente incremento anunciado por Maseca en el precio de la harina de maíz —450 pesos por tonelada a partir del 15 de abril— podría traducirse en un ajuste de entre 2 y 4 pesos por kilo en el precio final de la tortilla en algunas regiones del país.
López García explicó que, además del alza en la harina, los tortilleros han enfrentado en los últimos meses incrementos en el gas, el flete, el papel grado alimenticio, refacciones y, especialmente, en el precio de las gasolinas, que han subido hasta 3 pesos por litro en días recientes.
El dirigente señaló que la competencia desleal representa uno de los mayores problemas para el sector formal. Tortillerías informales que no pagan impuestos, seguro social, licencias de uso de suelo, Cofepris ni Protección Civil, ni siquiera el servicio de luz, pueden vender la tortilla a precios más bajos (alrededor de 18 pesos el kilo), mientras que para las tortillerías formalizadas el costo de producción ronda los 25 pesos con harina de maíz y 22.15 pesos con maíz nixtamalizado.
“Cada tortillero tomará su decisión, pero por los sondeos que hacemos con delegados de todo el país, la tortilla empezará a tener un incremento”, indicó.
López García precisó que el posible aumento no se aplicará de manera uniforme en todo el territorio nacional. Las zonas más afectadas serían la Ciudad de México y el Estado de México, donde actualmente el precio oscila entre 22 y 24 pesos por kilo.
El líder del CNT hizo un llamado al gobierno federal para combatir la competencia desleal, ya que esta práctica afecta tanto a los productores formales como a los consumidores finales.
“Esperemos que haya voluntad para esto, porque sí nos perjudica a consumidores y a México… para evitar que tengamos una tortilla que no esté al alcance de los consumidores”, concluyó.