J. Antonio Marín
Diario El Mundo
La vida de Argentina en el futbol tuvo un antes y un después tras el paso de César Luis Menotti. El Flaco, que además tuvo una excelente relación con el futbol mexicano puesto que dirigió por 18 meses a la Selección Nacional, falleció este domingo a los 85 años; desde marzo del presente año fue internado en un hospital de la capital pampera puesto que presentaba un cuadro de tromboflebitis, desde entonces su estado de salud fue empeorando hasta el día de su muerte.
Menotti como futbolista figuró en Rosario Central, Racing Club y Boca Juniors en su país, pero tuvo un breve paso por Estados Unidos en los Generales de Nueva York, y su carrera la finalizó en Brasil donde jugó para Santos y Juventus.
Aunque como futbolista su paso fue relativamente regular, su verdadero aporte al juego que tanto amó se lo dio en su faceta de entrenador. Ese largo camino comenzó en 1970 cuando tomó las riendas del Newell's; en clubes además dirigió al Huracán, Boca Juniors, River Plata, Independiente y Rosario en su país, mientras que en España comandó el Barcelona y al Atlético de Madrid, y también tuvo breves pasos por el Sampdoria de Italia, Peñarol de Uruguay y en México con Puebla y Tecos.
Su gran relevancia en el banquillo tuvo su mayor punto de inflexión al ganar la Copa del Mundo de 1978, donde se dio el lujo de dejar fuera de la convocatoria final ni más ni menos que a Diego Armando Maradona. Un año más tarde, con la mano del ‘Diego’ ganó el Mundial Juvenil Sub 20.
A la Selección Mexicana llegó en 1991, y tomó el cargo por 18 meses en los que implantó en el equipo un estilo pocas veces visto. Aunque no terminó el proceso mundialista la mentalidad del cuadro azteca cambió y en 1993 el Tri jugó la final de la Copa América, misma que perdió ante Argentina.
Su amor por el deporte, y en especial por el futbol, lo convirtió en un especialista. En México se le recordará no solamente por su paso por la selección, ya que también en diversas Copas del Mundo fue analista deportivo de la mano de José Ramón Fernández, uno de sus grandes amigos.
Menotti prevaleció el estilo de juego técnico, estético y de posesión de pelota. Decenas de entrenadores lo consideraron su maestro, y fue así como se creó el ‘Menottismo’. Un estilo opuesto a su gran rival: Carlos Bilardo.
El Flaco externó siempre que para él el mejor jugador de todos los tiempos no fue un argentino, sino un brasileño. En cada entrevista siempre aseguró que como Pelé no hubo, ni habrá otro igual. Lo antepuso por delante de Maradona, o del propio Lionel Messi.
Así fue la vida de Menotti. Adelantado a su época y visionario en el juego. Dejó huella en México y todo el mundo. Hoy el futbol está de luto.