
Ray García G.
Diario El Mundo
La atleta orizabeña, Ishtar Rizzo, logró su hazaña, conquistó el volcán más alto del mundo: Ojos del Salado ubicado en la cordillera de los Andes, entre Chile y Argentina, y ahora quiere convertirse en la primera mujer latinoamericana en conquistar los volcanes más altos de cada continente.
Este logro no solo representa una cima conquistada, sino también un paso firme en su ambicioso proyecto: convertirse en la primera mujer latinoamericana en escalar los volcanes más altos de cada continente.
Ishtar, apasionada del deporte desde temprana edad y formada en las montañas de su ciudad natal —donde entrenaba en el Pico de Orizaba y el Cerro del Borrego—, ha escalado ya cinco de las siete cumbres volcánicas más altas del mundo, entre ellas el Monte Elbrús (Rusia), el Kilimanjaro (África) y el Damavand (Irán) y por supuesto El Pico de Orizaba, el más alto de Norteamérica.
Solo le restan el Monte Giluwe en Papúa Nueva Guinea y el desafiante Monte Sidley en la Antártida, una cima tan remota que “hay más personas que han ido al espacio que al cráter de ese volcán”, destaca.
Su travesía en el Ojos del Salado, realizada en compañía de un grupo internacional, duró más de 15 días, en condiciones extremas, con temperaturas bajo cero, y altitudes donde solo cinco de once alpinistas lograron alcanzar la cumbre. “Una persona subió sin gafas y bajó completamente ciega. Este tipo de ascensos no perdonan errores”, narró Ishtar, al regresar a Orizaba.
Detrás de su hazaña, destaca el respaldo de la empresa TYASA, que se ha sumado como aliada en su proyecto. “Nos entusiasma impulsar el talento local y fomentar valores como la resiliencia, la disciplina y la superación”, expresó Ana Reséndiz representante del área de comunicación de TYASA, quien enfatizó que esta alianza busca inspirar a nuevas generaciones de orizabeños a “atreverse a hacer las cosas de forma diferente”.
Ishtar, quien además ha practicado deportes como el paracaidismo y el motociclismo, aseguró que cada desafío le ha dejado una enseñanza vital. “Este proyecto no es solo mío. Quiero que más mujeres, niñas y jóvenes de nuestra región sepan que es posible lograr sus sueños, que pueden escalar sus propias montañas”, afirmó.
El próximo objetivo de Rizzo es el Monte Giluwe, programado para la segunda mitad del año, seguido del Sidley, el gran reto en la Antártida. Si lo logra, se convertirá en la primera mujer latinoamericana en conquistar los volcanes más altos de cada continente.