Antonio Arragán
El Mundo de Córdoba
Región.-La búsqueda para la familia Arturo Vázquez Pérez terminó después de cinco años tras sepultar a su hijo de 13, entre rezos, cantos y música fue despedido el adolescente.
Esta vez Arturo ya no recorrió las calles de de su comunidad como cuando iba alegre y entusiasta a la escuela, iba en un féretro blanco que era acompañado por decenas de personas que lo recordaron como un joven alegre, amistoso y que se ganó el cariño de quien lo conocía.
Su anhelo era estudiar ingeniería mecánica, le apasionaban los automóviles, sus proyectos de vida fueron truncados el 21 de mayo de 2019 cuando fue secuestrado, sin embargo los seres de luz aunque trasciendan se quedan para la eternidad en el corazón de quienes los conocieron y ese fue el caso de Arturo.
Jesús Vázquez, padre del menor dijo que lo que vivieron como familia no se desea a nadie, dias de angustia, noches sin dormir y una larga espera.
Mientras el féretro recorría las calles de Cacahuatal rumbo al panteón, la banda musical no dejaba de sonar, porque así era Arturo, alegre y sonriente, y así fue despedido por decenas de amigos, familiares y gente de los alrededores quienes llegaron a darle el último adiós.
Después de cinco años la familia del estudiante, del amigo, el hijo y hermano, ya descansan al igual que su familia quien no paró de buscarlo hasta encontrarlo, ahora Arturo Vásquez Pérez, ya vuela muy alto.