
De la Redacción
La gobernadora Rocío Nahle García anunció que buscará fortalecer las sanciones contra el delito de extorsión en Veracruz, luego de los violentos hechos registrados en Minatitlán, donde un empresario se defendió de sus extorsionadores, resultando dos agresores muertos.
"Tenemos que endurecer las penas, porque la extorsión es un delito grave que atenta contra lo más sagrado de una persona: su libertad e independencia", declaró la mandataria estatal.
Nahle García lamentó los sucesos ocurridos, pero enfatizó que su administración trabaja diariamente para combatir la inseguridad en la entidad.
La gobernadora informó que ya se inició una carpeta de investigación por parte de la Fiscalía General del Estado para esclarecer los hechos y garantizar los derechos constitucionales de todas las partes involucradas.
Los incidentes ocurrieron el pasado viernes 21 de marzo cuando Daniel "N", propietario del bar "Jalisquito" en Minatitlán, fue atacado a balazos por presuntos extorsionadores. Según su testimonio publicado en redes sociales, llevaba meses siendo víctima de cobro de "cuotas" por parte de grupos delictivos.
"Tenía tres meses sin pagar. Cada semana querían más y más dinero", relató el empresario, quien explicó que decidió dejar de pagar porque la mayor parte de sus ganancias se destinaban al pago de su personal y gastos del negocio.
En un video compartido por el afectado, se observa el momento en que dos sujetos llegan al establecimiento. Uno de ellos golpea a un empleado mientras dice: "Dile a tu patrón que esto pasó por no pagar". Al percatarse de la presencia del dueño, los agresores comenzaron a disparar.
Daniel "N" narró que, en medio del pánico, aceleró su camioneta para protegerse, impactando accidentalmente a los atacantes.
"Perdí el control del vehículo y choqué contra los muros de mi negocio. Ellos intentaron escapar en su moto y ocurrió la colisión", detalló.
Tras el incidente, el empresario decidió cerrar definitivamente su negocio.
"Perdí mi libertad y paz. Quizá algún día me alcancen las balas de venganza", expresó en su mensaje, donde también afirmó que no se presentará ante las autoridades por temor a represalias.
Este caso evidenció el grave problema de extorsión que afecta a los comerciantes veracruzanos. La gobernadora Nahle reconoció la necesidad de implementar medidas más contundentes para proteger a los empresarios y ciudadanos de este flagelo.
"Vamos a trabajar con la Fiscalía para revisar este tema y garantizar la seguridad de todos", aseguró la mandataria, quien insistió en la importancia de fortalecer el marco legal contra la extorsión.