De la Redacción
Las auroras boreales, también conocidas como auroras polares, son un fenómeno natural deslumbrante que normalmente se asocia con las regiones polares del planeta. Sin embargo, en los últimos días, México ha sido testigo de este espectáculo celestial en lugares poco comunes como Durango, Zacatecas, Sinaloa, Coahuila y otros estados al norte del país.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), las auroras polares se producen cuando las partículas del "viento solar" impactan contra la Tierra, interactuando con su campo magnético. Este fenómeno crea un efecto luminoso en forma de arcos, bandas o cortinas en las capas superiores de la atmósfera.
La doctora Melanie Windridge, autora del libro "Aurora: In Search or the Northern Lights", explica que estas partículas cargadas energizan el campo magnético de la Tierra, provocando que colisionen con átomos de oxígeno y nitrógeno, lo que genera la emisión de luz que observamos como auroras.
El nombre de "auroras polares" proviene de su conexión con los polos magnéticos de la Tierra, ya que las líneas del campo magnético que desembocan cerca de los polos crean anillos de aurora alrededor del globo en latitudes altas.
Lo sorprendente en esta ocasión es que las auroras boreales, usualmente reservadas para latitudes más altas, hayan sido avistadas en México. Esto se debe a una tormenta solar extrema reciente, que intensificó el viento solar y permitió que la magnetosfera de la Tierra se viera afectada, ampliando temporalmente el óvalo auroral y permitiendo la visualización de auroras desde latitudes más bajas.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) de España también confirmó que las auroras polares fueron visibles desde el "Viejo Continente" como resultado de las tormentas geomagnéticas de las últimas horas.
Este fenómeno celestial ha dejado maravillados a los habitantes de México y otros lugares fuera de las regiones polares, recordándonos la belleza y la sorprendente complejidad del universo que habitamos.