Redacción
El obispo emérito de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, rompió el silencio y aseguró que no presentará ninguna denuncia en contra de las personas que le han hecho “tanto mal”.
"Siguiendo los principios evangélicos de nuestro Señor Jesucristo, que perdonó a las personas que lo traicionaron, lo vendieron, lo juzgaron, lo torturaron y lo asesinaron, con todo mi corazón perdono a todas las personas que me han hecho daño por los hechos de los que he sido víctima, así como a aquéllos que me han revictimizado producto de la desinformación", señaló el sacerdote en un comunicado, publicado a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
En el documento, el obispo también agradece a las autoridades legales y eclesiásticas que colaboraron en el caso, en especial a su abogado Luis Gasca.