
De la Redacción
El Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, publicado el martes 10 de marzo de 2026, confirmó que Veracruz acumula 8 casos humanos de miasis causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocida como gusano barrenador.
A nivel nacional se reportan 180 casos en personas, con Chiapas liderando la lista (113), seguido de Yucatán (20), Oaxaca (14), Quintana Roo y Veracruz (8 cada uno), Campeche, Tabasco y Guerrero (5 cada uno), y Estado de México y Puebla (1 cada uno).
Los 8 casos veracruzanos se distribuyen en municipios distintos y la mayoría requirió hospitalización. Las edades de los afectados oscilan entre 39 y 89 años; varios presentaban enfermedades previas o lesiones en la piel que facilitaron la infestación.
Municipios con casos confirmados:
- Coatzacoalcos: hombre de 67 años, lesión en pierna derecha, úlceras previas, hospitalizado
- Zaragoza: hombre de 78 años, lesión en brazo derecho, psoriasis, ambulatorio
- Veracruz: hombre de 89 años, lesión en pierna izquierda, enfermedad renal crónica, hospitalizado
- Tierra Blanca: hombre de 80 años, lesión en pierna derecha, diabetes e hipertensión, hospitalizado
- Coatepec: mujer de 39 años, lesión en pierna izquierda, obesidad, hospitalizada
- San Andrés Tuxtla: hombre de 79 años, lesión en pierna izquierda, obesidad e insuficiencia venosa, hospitalizado
- Tecolutla: hombre de 64 años, lesión en pierna derecha, úlceras previas, hospitalizado
- Huatusco: hombre de 66 años, lesión en nariz y ojo, diabetes y neoplasia, hospitalizado
¿Cómo se transmite?
La mosca hembra deposita huevos en heridas abiertas o cavidades naturales (nariz, oídos, ojos, genitales). Las larvas invaden tejido vivo, alimentándose de él y causando destrucción progresiva si no se trata a tiempo.
Síntomas clave:
- Dolor intenso
- Sensación de movimiento dentro de la lesión
- Secreción sanguinolenta con mal olor
Desde 2025, México enfrenta un repunte de esta plaga, inicialmente en ganado y animales domésticos, lo que generó restricciones en exportaciones. Ahora, la presencia en humanos exige vigilancia estricta y prevención inmediata: cubrir heridas, usar repelentes y buscar atención médica al menor signo de infestación.
Con información de La Silla Rota