Ray García G.
Diario El Mundo
El agua que salió de la fábrica cementera Holcim México, inundó su casa y la corriente se llevó zapatos, ropa y hasta la mochila se su hija hacia la barranca que está metros atrás de su vivienda.
La vivienda de la señora Celia Beristain, ubicada en Calle 12 de Cumbre de Tuxpango, Ixtaczoquitlán, es una de las que registró mayores daños, toda vez que ingresó a la sala, cocina y habitaciones alcanzando el agua hasta medio metro de altura.
Tras el colapso de la barda de Holcim, gran cantidad de agua anegada en la cementera salió con fuerza ingresó a su hogar arrastrando tierra y blocs que hasta uno de estos le golpeó el pié y fue imposible cerrar la puerta.
"Era muy fuerte la fuerza del agua, que la puerta no permitió que yo la detuviera y la aventó totalmente, mi casa es una pérdida total; la sala la movió, los sillones el ventilador y todas las cosas las tiró", abundó.
En la cocina los trastes, sillas, y muchas cosas permanecían flotando, al igual que en la sala.
"Cosas que se salieron, la mochila de la escuela de mi hija (con todo y sus útiles escolares), la arrastró, así como tenis, bolsas de ropa, que fueron a caer al barranco", estos son bienes que ya no podrá recuperar.
Ella registra pérdidas en aparatos electrodomésticos, muebles, utensilios de cocina, ropa, zapatos, documentos, entre otros bienes.
Sobre su cama colocó toda la documentación que se mojó, como actas de nacimiento, fe de bautizo, documentos del banco, de la escuela, entre otros, que colocó arriba del colchón con la intención de poder rescatarlos.
Por ello hace el llamado a los representantes de Holcim a que se hagan responsable de los daños ocasionados.