
Ray García G.
Diario El Mundo
Solo por el hecho de ser indígena, Lupita Tzopitl Montalvo fue discriminada y sufrió racismo por parte del personal del Instituto Veracruzano de la Educación de los Adultos (IVEA), pero su lucha en la defensa de sus derechos consiguió que el instituto, seis años después, le otorgara una histórica disculpa pública.
Originaria del municipio de Tequila, Lupita estudió en la Universidad Veracruzana Intercultural la licenciatura en Gestión Cultural para el Desarrollo. Posteriormente, se trasladó a la ciudad de Xalapa para estudiar una maestría en Investigación Educativa.
Ahí conoció la oportunidad de que en el IVEA estaban contratando, y consiguió el cargo de Jefa de Educación Indígena. Sin embargo, algo que podría llenarla de orgullo y regocijo se convirtió en una amarga experiencia.
Ahí, en el Instituto, comenzó a sufrir malos tratos y discriminación solo por ser indígena, de parte de su jefa mediata. La situación fue constante, y al poco tiempo le pidieron que firmara su renuncia.
Como se negó a firmar al momento, el titular de Recursos Humanos la corrió de su oficina. Posteriormente, fue llamada por el director general, Héctor Leonel Amezcua Cardiel, quien trató de aludirla para que firmara su renuncia, dejando en claro que su perfil "indígena" no "encajaba" con los mecanismos de trabajo del sistema "neoliberal".
La última conversación fue grabada por ella, y esa fue la prueba contundente para demostrar ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos que había sido víctima de racismo y discriminación.
Guadalupe denunció el acto ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Veracruz. Al no obtener respuesta, llevó su caso a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que falló a su favor, emitiendo recomendaciones, entre las que destacaba una disculpa pública institucional.
Aunque el proceso fue burocrático, seis años después la CNDH obligó a los directivos del IVEA a realizar una disculpa pública en el lugar que la afectada había escogido.
Sin embargo, el ahora exfuncionario trató de negarse y minimizar la disculpa, publicando un pronunciamiento en la página web del Instituto.
Fue el 28 de abril de 2025 que tuvo lugar el acto en la Casa del Campesino del municipio de Rafael Delgado, donde se dieron cita diversas personalidades.
Del Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos acudió la actual directora, maestra Roxana Mina Joaquín, quien hizo uso de la voz y externó la disculpa pública.
Por parte de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Veracruz, estuvo la doctora Namiko Matzumoto Benítez, presidenta del organismo.
Y como moderadores, la maestra Yeralding Sánchez Morales, jefa de la Unidad para la Igualdad de Género de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y el licenciado Jácome Norberto Lara García, delegado de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, quien fue el intérprete en lengua náhuatl.
Lupita estuvo acompañada por su abogado, el maestro Oscar Espino Vázquez, miembro del equipo de la Red Unidos por los Derechos Humanos; sus padres, María del Carmen Montalvo Itehua y Maurilio Tzopitl Tzopitl; además de activistas de derechos humanos y directoras de asociaciones de derechos humanos, mujeres y hombres de la comunidad.
Tras la disculpa pública, Lupita reconoce que esto no repara el daño que le ocasionaron; sin embargo, siembra un gran precedente en la lucha contra el racismo y la discriminación hacia los pueblos indígenas, especialmente cuando vienen de instituciones.
Esta disculpa pública es, para ellos, un hecho histórico, pues nunca se había logrado que una institución de educación como el IVEA viniera a disculparse en una de las comunidades de esta región indígena náhuatl.