De la Redacción
En medio de una situación de acoso laboral y sexual, Nadia “N”, trabajadora de la Unidad Médico Familiar 16 en Omealca, Veracruz, ha decidido alzar la voz.
Pese a las múltiples denuncias y solicitudes de ayuda, tanto la Delegación del IMSS en Veracruz Sur, dirigida por Magdalena Chiquito, como el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social han omitido responder, dejando a Nadia sin respaldo ante la difícil situación que enfrenta.
Desde octubre de 2023, Nadia afirma haber sido víctima de acoso por parte del director de la unidad, identificado como el doctor Óscar “N”. La trabajadora menciona que no solo ha recibido amenazas que le impedían denunciar, sino que fue presionada para seguir laborando en el mismo espacio que su presunto acosador.
Según sus declaraciones, su denuncia no fue tomada en cuenta ni por el sindicato ni por las autoridades, y en cambio, se le obligó a convivir con la persona que, asegura, la acosaba.
Nadia relata que su situación laboral se tornó aún más compleja cuando desde noviembre de 2023, su información personal fue divulgada sin su consentimiento, presuntamente por una compañera de trabajo, lo cual vulnera la Ley Olimpia, legislación que busca proteger la privacidad y castigar la violencia digital.
"Yo sufro acosó desde octubre de 2023. Yo no presenté de inmediato la denuncia porque me amenazaron con perder el trabajo, aunque ahorita ya me corrieron. Yo quiero que quiten a quien está al mando que es la doctora Magdalena Chiquito, Delegada en Veracruz Sur, ella no me quiso apoyar sino que me bloqueó las entradas para que me pudieran poner las cuatro faltas que ameritan recisión de contrato".
A pesar de los intentos de Nadia por obtener un cambio de adscripción que la aleje de su presunto agresor, hasta el momento sus solicitudes no han recibido respuesta.
La trabajadora asegura que en varias ocasiones ha sido obligada a compartir el mismo espacio con él, incluso cuando ya existe una investigación en la Fiscalía. Asimismo, señala que recientemente fue notificada de faltas injustificadas que podrían derivar en el despido, una acción que, según Nadia, es parte de las represalias en su contra.
“Me están presionando para convivir con mi acosador, pero no he tenido el apoyo que el sindicato asegura dar a los trabajadores”, lamentó Nadia, quien ahora enfrenta su lucha en solitario.
Esta denuncia expone una situación alarmante sobre la falta de mecanismos efectivos de protección para los trabajadores en casos de acoso en instituciones públicas, donde, según Nadia, se prioriza el respaldo a los mandos altos por encima de la seguridad y bienestar de los empleados. Con su caso, Nadia busca visibilizar una problemática que afecta a trabajadores y trabajadoras en diversas instituciones, en espera de que se implementen medidas concretas para su protección y justicia en el ámbito laboral.