
De la Redacción
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contempla destinar entre 1 y 2 millones de dólares a la adquisición de robots SPOT, fabricados por Boston Dynamics, de acuerdo con un documento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) revisado por NBC.
Los equipos, conocidos como “perros robot”, tienen un costo por unidad de entre 75 mil y 375 mil dólares según sus personalizaciones. De acuerdo con la empresa fabricante, pueden abrir puertas, subir escaleras y realizar maniobras complejas.
El documento de previsión indica que serían utilizados para tareas de inspección, conocimiento de la situación y evaluación de peligros en entornos que representen riesgos para el personal, con el fin de que los agentes obtengan información previa antes de intervenir en escenarios peligrosos, confinados o inestables. Los SPOT serían operados a distancia.
La información se da a conocer tras la aprobación de la ley de impuestos y gasto impulsada por el presidente Donald Trump, con la que ICE se ha convertido en la agencia policial con mayores recursos en la historia de Estados Unidos. Con esos fondos ha adquirido nuevas instalaciones de detención y dispositivos de alta tecnología.
Entre esas adquisiciones se encuentra un contrato por 16.7 millones de dólares a la empresa Compliant Technologies LLC, de Kentucky, para 6 mil pares de guantes capaces de aplicar descargas eléctricas, además de equipo y servicios de apoyo durante seis meses. La compra se realizó sin licitación.
Los dispositivos, conocidos como GLOVE (Low Voltage Generated Discharge Emitter), funcionan como guantes convencionales de patrullaje pero incorporan un sistema eléctrico que se activa mediante un interruptor y debe hacer contacto directo con la piel para producir la descarga. El fabricante los describe como herramientas no letales.
Los modelos CT-G4 y CT-G5 pesan entre 260 y 650 gramos, funcionan con batería de ion de litio de 3.7 voltios, requieren cerca de dos horas de carga y operan en temperaturas de entre 14 y 122 grados Fahrenheit. Según la información citada por AFP, su descarga es menos potente que la de una pistola Taser.
De acuerdo con el aviso de adquisición, los agentes podrán emplearlos en situaciones de alta tensión como arrestos, traslados de personas que se resistan y disturbios civiles fuera de instalaciones de detención. La agencia justifica su uso para recuperar el control ante resistencia activa o pasiva, facilitar el esposamiento cuando las manos están ocultas y evitar niveles de fuerza más severos.
El plan ha generado críticas de legisladores demócratas y organizaciones defensoras de derechos civiles, que cuestionan los límites y la supervisión en el uso de esta tecnología.
El DHS sostiene que entre sus responsabilidades está atender vulnerabilidades en la frontera y proteger la seguridad económica, del transporte y de la infraestructura, además de garantizar el ingreso legal de inmigrantes, visitantes y comercio.