
De la Redacción
Tokio, Japón.- Un mexicano fue detenido en el aeropuerto de Haneda, en Tokio, Japón, luego de que autoridades aduanales descubrieran que intentaba introducir ilegalmente al país 200 ejemplares de dragoncitos, reptiles del género Abronia que presuntamente había adquirido en México para comercializarlos en el mercado asiático.
El detenido fue identificado como Daniel Isaac Velasco Baltazar, de 23 años, quien viajó desde Corea del Sur hacia Japón con los reptiles escondidos dentro de su equipaje.
La detención ocurrió en el aeropuerto internacional de Haneda, cuando inspectores de la Aduana de Tokio revisaron la maleta del joven durante una inspección de rutina. En total, los 200 reptiles estaban hacinados dentro de 22 pares de calcetines, una forma de transporte que, según las autoridades, puso en riesgo la vida de los animales. Uno de los ejemplares murió debido a las condiciones de hacinamiento y la falta de aire.
De acuerdo con la información proporcionada por autoridades y medios locales, el cargamento estaba compuesto por distintas especies de dragoncitos del género Abronia, conocidos por habitar regiones montañosas y bosques de niebla de México y Centroamérica. Su singular apariencia los ha convertido en ejemplares codiciados dentro del mercado de mascotas exóticas.
El caso quedó en manos del Departamento de la Policía Metropolitana de Tokio. Según su declaración, los ejemplares habían sido adquiridos en México por cantidades de entre 59.65 y 80.10 pesos mexicanos cada uno, pero su valor de venta en Japón podía alcanzar aproximadamente 10 mil 685.95 pesos mexicanos por ejemplar. El objetivo era comercializarlos durante un evento especializado en reptiles.
De concretarse la venta de los 200 animales, el valor comercial potencial del cargamento habría rondado los 2.1 millones de pesos mexicanos, tomando como referencia el precio señalado por las autoridades.
Varias especies de este género enfrentan amenazas por la pérdida de su hábitat y el tráfico ilegal de fauna silvestre. Además, cuentan con protección internacional mediante su inclusión en el Apéndice II de la Convención CITES, que regula el comercio internacional de determinadas especies.
El caso ocurre además pocos días después de que, el 4 de agosto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente asegurara en México 13 ejemplares que presuntamente serían enviados hacia Hong Kong.
El mexicano podría enfrentar hasta cinco años de prisión y una multa de hasta 10 millones de yenes, cantidad que equivale a más de un millón de pesos mexicanos, por presuntas violaciones a las leyes japonesas relacionadas con la importación y el tráfico ilegal de fauna silvestre.