
Redacción
El Gobierno de Donald Trump anunció que detuvo la aportación de 2.8 millones de dólares para la Universidad de Harvard, luego que la institución declarara inadmisibles nuevas políticas de la administración.
Trump congeló así $ 2.200 millones de dólares en subvenciones plurianuales y $ 60 millones en contratos para una de las universidades de mayor prestigio en el mundo.
El lunes temprano, Harvard dijo que rechazaría las demandas de la administración de Trump de cambios de política en la escuela.
Harvard había declarado que no cumpliría con las demandas del Gobierno, centrándose específicamente en lo siguiente: “Que el gobierno se retire de estas asociaciones ahora arriesga no solo la salud y el bienestar de millones de individuos, sino también la seguridad económica y la vitalidad de nuestra nación”.
Trump ha amenazado a numerosas universidades de Estados Unidos con recortes de fondos si no se implementan cambios en las políticas escolares, y la decisión de Harvard parece marcar la primera vez que una universidad de élite reprende a la Casa Blanca por estas exigencias.
En respuesta el presidente de Harvard, Alan M. Garber emitió un comunicado donde dice que “Hemos informado a la administración a través de nuestro asesor legal que no aceptaremos el acuerdo propuesto”.
Harvard se mantuvo así firme en su declaración, que añadió: “La universidad no renunciará a su independencia ni a sus derechos constitucionales”.
“Lo que el presidente de Estados Unidos exige a las universidades es absolutamente autoritario”, declaró a la televisora CNN Nikolas Bowie, profesor de la Facultad de Derecho de Harvard.
“Está violando los derechos de las universidades y el profesorado amparados por la Primera Enmienda al exigir que, si las universidades quieren quedarse con este dinero, tengan que suprimir nuestra libertad de expresión y cambiar lo que enseñamos y cómo estudiamos”,
Harvard es una de las primeras universidades en oponerse a las exigencias de la administración Trump, mientras las instituciones buscan la mejor manera de gestionar una amenaza que pone en riesgo a tantos de sus estudiantes y empleados.