
De la Redacción
Toda la grey religiosa de un pueblo está molesta con la remodelación de la figura de una Virgen María y Jesús porque los resultados fueron catastróficos.
Los feligreses de la Iglesia de la Asunción de la Santísima Virgen María en Studzionka, un pequeño pueblo en Polonia, se llevaron la lamentable sorpresa de descubrir que las adoradas figuras ubicadas a las afueras de la ciudad parecían más personajes de Los Simpson que los tradicionales imágenes que todos conocían.
Y no es para menos, las figuras, que adornan el santuario a la orilla de una carretera son estatuas construidas alrededor del año 1820.
La virgen era alta y estilizada, pero hoy luce sin gracia, deforme y con un extraño tono amarillo.
La figura de Jesús aparece como si llevara ropa interior gris, mientras que la Virgen Madre parece mirar con indiferencia al cielo y con ojos saltones. Su boca, que está pintada sin dientes, también se estira en una sonrisa roja, lo que se suma a la extraña expresión de sorpresa.
La grey religiosa quedó tan conmocionada por los cambios, realizados por una persona desconocida, que las autoridades locales ahora se han comprometido a darle al santuario una renovación oficial.
Las únicas pistas sobre el autor del trabajo fallido son sus iniciales, con las iniciales "J.Cz."
El Consejal de Pszczyn, a unos 10 kilómetros del lugar, Arkadiusz Ardiasz, publicó en sus redes: "El santuario en la calle Wodzis en Studzionka ha estado de pie durante más de 200 años. Desafortunadamente, alguien pensó que podía 'renovarlo' él mismo vertiendo una gruesa capa de pintura e interfiriendo con las inscripciones originales".
Añadió que el caso es manejado por servicios adecuados, "y sólo podemos esperar que el santuario sea sometido a mantenimiento profesional, y no a otra 'manejo de buena voluntad".
Citado por el británico Daily Mail, Mirosław Rymer, portavoz del Conservador de Monumentos de Silesia, dijo que las autoridades locales ahora "realizarán una inspección para determinar cuánto daño ha sufrido el monumento".
El hecho recuerda otra famosa restauración fallida. El "Ecce Homo" del Santuario de Nuestra Señora de la Merced en Borja, al norte de España, en 2012, que tras conocerse comenzó a llamarse "Ese mono".