De la Redacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo s que ha decidido imponer "aranceles recíprocos" a otros países, abriendo nuevos frentes en una guerra comercial global.
Según el New York Times, se tendrán en cuenta los gravámenes que otros países imponen a Estados Unidos, así como los impuestos, subsidios y otras conductas que el Mandatario considera injustas.
"Si nos imponen un arancel o un impuesto, nosotros les imponemos exactamente el mismo nivel de arancel o impuesto, es así de sencillo", afirmó el republicano en el despacho oval de la Casa Blanca. Los aliados de Estados Unidos suelen ser "peores que nuestros enemigos" a nivel comercial, añadió. "Queremos un campo de juego nivelado ", dijo en la Casa Blanca.
Trump ha anunciado aranceles adicionales del 10% sobre los productos chinos y del 25% sobre el
aluminio y el acero, lo que afectará a numerosos países en América Latina, especialmente a Brasil, México y Argentina. El arancel de 25% al acero, aluminio y derivados se impondrá sin excepciones ni exenciones, lo que incluye a naciones que antes estaban exentas como Canadá o México.
La idea de Trump es aumentar los aranceles para financiar en parte los recortes fiscales y absorber el creciente déficit comercial, pero también como medio de presión. Sin embargo, los economistas advierten que este uso de los aranceles podría irritar a gobiernos y empresas extranjeras y perjudicar a la economía estadounidense. El economista Maurice Obstfeld afirma que "es posible que al final veamos a países intentando desligarse del mercado estadounidense", lo que podría debilitar sectores que ya atraviesan dificultades, como la agricultura.