De la Redacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para cerrar la frontera sur a migrantes indocumentados, argumentando que representan una “invasión” al país.
La medida, anunciada mediante una proclamación oficial de la Casa Blanca, destaca un endurecimiento significativo en las políticas migratorias bajo su administración.
La proclamación, titulada “Donald J. Trump protege a los estados y al pueblo estadounidense cerrando la frontera a los ilegales mediante una proclama”, señala que la orden ejecutiva tiene como objetivo “suspender la entrada física de extranjeros que participen en una invasión de los Estados Unidos a través de la frontera sur”.
En el comunicado, Trump criticó a la administración anterior, acusándola de permitir el ingreso de millones de personas indocumentadas, lo que habría “invadido” las comunidades estadounidenses. La orden ejecutiva también restringe el acceso a derechos como el asilo, argumentando que este mecanismo no debe beneficiar a quienes entren al país de manera irregular.
La medida se fundamenta en la sección 212(f) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que permite al presidente restringir la entrada de extranjeros si esta se considera “perjudicial” para los intereses del país. Además, se cita el Título 42, que anteriormente fue usado por Trump durante la pandemia de COVID-19 para limitar el flujo migratorio por razones de salud pública.
Desplegarán mil 500 soldados más en la frontera
Como parte de la implementación de esta política, el Pentágono confirmó el despliegue de 1,500 soldados adicionales a la frontera sur en los próximos días. Según funcionarios del Departamento de Defensa, estas fuerzas en servicio activo apoyarán a la Patrulla Fronteriza con tareas logísticas, construcción de barreras y transporte.
Actualmente, unas 2,200 tropas en servicio activo ya operan en la frontera bajo la misión Joint Task Force-North, basada en El Paso, Texas. Este nuevo despliegue elevaría aún más la presencia militar en la región, complementando las operaciones existentes como la Operación Lonestar, liderada por la Guardia Nacional de Texas.
El comunicado oficial resalta el compromiso de Trump con su promesa de campaña de 2024 de “sellar la frontera el día 1”.
En su declaración, Trump afirmó que la inmigración ilegal afecta negativamente a los trabajadores estadounidenses, carga a los contribuyentes y presiona los servicios públicos como escuelas y hospitales.
“La inmigración ilegal cuesta a nuestro país miles y miles de millones de dólares cada año... Y por ello tomaré todas las medidas legales a mi alcance para hacer frente a esta crisis”, concluyó el exmandatario en su proclama.