De la Redacción
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, se disculpó ante su homólogo azerbaiyano, Ilham Aliyev, por la caída de un avión comercial en el espacio aéreo ruso el miércoles pasado.
El incidente se saldó con la muerte de 38 pasajeros y generó una gran controversia sobre las posibles causas del accidente.
Según el Kremlin, Putin admitió que el sistema antiaéreo ruso estaba activo al momento del accidente, lo que ha generado sospechas de que un misil ruso podría haber derribado accidentalmente el avión. Sin embargo, Putin también reafirmó la necesidad de realizar una investigación "objetiva y transparente" sobre el incidente.
El avión Embraer 190 de fabricación brasileña de Kazakhstan Airlines se estrelló y se incendió cerca de Aktau, un puerto del mar Caspio en el oeste de Kazajistán, después de desviarse de su ruta original hacia Grozni, capital de la república de Chechenia, en territorio ruso.
El presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, señaló que el avión fue impactado por "una interferencia física externa", lo que da credibilidad a la hipótesis de que un misil ruso derribó accidentalmente el avión. Sin embargo, Aliyev no acusó formalmente a Rusia, país con el que Azerbaiyán mantiene lazos estrechos.
La vicepresidenta de la Unión Europea, Kaja Kallas, reiteró la necesidad de iniciar una investigación internacional independiente sobre el incidente.
"Se debe llevar a cabo una investigación internacional independiente con rapidez", publicó Kallas en X.
El incidente ha generado una gran preocupación en la comunidad internacional, especialmente en los países vecinos de Rusia. Varias compañías aéreas han anunciado la suspensión de sus vuelos a Rusia, entre ellas Turkmenistan Airlines y la kazaja Qazac Air. La compañía israelí El Al indicó que suspendería sus vuelos durante una semana.