De la Región
Al menos diez pelícanos blancos americanos fueron encontrados muertos en las inmediaciones de dos ranchos particulares en Atoyac, Veracruz, en un hecho que llamó la atención de los habitantes de la zona.
Los propietarios de los ranchos aseguraron que en todos los años que han vivido en el lugar nunca habían presenciado una escena similar. Las aves, de aproximadamente 20 kilos cada una, al parecer cayeron desde gran altura mientras volaban, desplomándose de manera repentina.
Expertos señalaron que no existe registro de un suceso de esta magnitud en la región veracruzana. Además, destacaron que la ruta que seguían las aves no es la habitual para esta especie durante su migración, ya que normalmente se dirigen hacia el litoral en busca de alimento.
Se trata de la especie pelícano blanco americano (Pelecanus erythrorhynchos), que migra desde Canadá y el norte de Estados Unidos hacia zonas más cálidas del sur, incluyendo el Golfo de México y el Caribe. Su ruta habitual de entrada a México es por Tamaulipas, para luego distribuirse en humedales costeros de Veracruz, Tabasco y la Península de Yucatán.
El biólogo Pedro Grajales mencionó que en Xalapa también se observó un grupo de pelícanos volando en círculos, como si estuvieran desorientados, lo que refuerza la idea de que algo alteró su comportamiento migratorio.
El Ayuntamiento de Atoyac informó que solicitó a la Dirección Municipal de Protección Civil realizar un estudio para determinar la causa de la muerte repentina de las aves. Asimismo, se busca un lugar adecuado para enterrar los ejemplares y evitar inquietud entre la población, ya que algunos habitantes temen que las aves pudieran estar relacionadas con alguna enfermedad.
Hasta el momento, una de las hipótesis que se maneja es que las aves pudieron haber ingerido algo contaminado en la costa, zona que actualmente presenta rastros de hidrocarburo.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las causas de esta inusual mortandad.
Con información de Excelsior