
De la Redacción
El Fiscal General del Estado de Michoacán, Carlos Torres Piña, dio a conocer nuevos detalles sobre el ataque ocurrido el pasado martes en la Preparatoria Antón Makárenko de Lázaro Cárdenas, donde un estudiante de 15 años privó de la vida a dos maestras con un fusil de asalto AR-15.
Según la investigación, el adolescente llevó el arma oculta dentro de una funda de guitarra, lo que le permitió ingresar al plantel sin levantar sospechas. Una vez dentro, sacó el rifle y disparó directamente contra las docentes.
“Es una arma larga, AR-15 como se le conoce, que lleva de su domicilio a la escuela en una funda de guitarra. Al momento de entrar a la institución pues prácticamente la saca y la acciona”, explicó el fiscal.
Torres Piña confirmó que el arma es ilegal, ya que ni la Secretaría de la Defensa Nacional ni las corporaciones locales tienen registro de ella. El menor declaró que tomó el fusil de su propia casa, donde vivía con su madre y su padrastro, quien presuntamente es integrante de una corporación federal.
Las cámaras de videovigilancia del plantel revelaron que el ataque fue directo. La primera maestra, María del Rosario, fue impactada en la nuca mientras se encontraba de espaldas en el mostrador, perdiendo la vida de inmediato. La segunda, Tatiana, intentó refugiarse debajo del mostrador, pero recibió al menos siete impactos de bala.
El fiscal también mencionó que el adolescente había realizado publicaciones en redes sociales hasta nueve horas antes del ataque, material que está siendo analizado para determinar su motivación.
Osmar “N” fue detenido y trasladado a Morelia para continuar con su proceso legal. Debido a su edad, enfrenta un proceso bajo la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, por lo que la pena máxima que podría recibir es de tres años de internamiento.
La familia de Tatiana, una de las maestras asesinadas, exigió justicia y pidió que el menor sea juzgado como adulto. “Yo lo único que pido es que sea juzgado como adulto, no como menor de edad. Esa es mi inquietud, que lo juzguen como adulto. La mejor pena que pueda ser, la máxima”, declaró un familiar afuera de la funeraria San Miguel en Lázaro Cárdenas.
La Fiscalía continúa la investigación para determinar la responsabilidad de los adultos que permitieron que un arma de guerra estuviera al alcance del estudiante dentro de su hogar.