
De la Redacción
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una sanción conjunta de 18 millones 102 mil 400 pesos a los ayuntamientos de Minatitlán y Cosoleacaque, tras comprobar que ambos incumplieron sellos de clausura federal en el vertedero de Las Matas.
La sanción recae sobre el organismo intermunicipal SIGIRES, operador del sitio, por continuar depositando basura pese a la prohibición dictada en septiembre de 2025. Las autoridades municipales ignoraron las disposiciones de un relleno sanitario controlado y dañaron obras de remediación financiadas con recursos públicos.
El predio de Las Matas, ubicado entre Coatzacoalcos y Minatitlán, es uno de los pasivos ambientales más graves del sureste mexicano. La zona es altamente vulnerable por la presencia de ductos de Petróleos Mexicanos, líneas de alta tensión y áreas de humedales.
Entre las irregularidades detectadas destacan:
•Ausencia de control de lixiviados y biogás
•Alto riesgo de incendios
•Posible contaminación de mantos acuíferos
•Incumplimiento de la reducción del 30 % en ingreso de desechos
Profepa calificó la operación clandestina como daño patrimonial y subrayó que no habrá más prórrogas: los municipios deben cumplir estrictamente con el Plan de Trabajo 2026, que exige cierre definitivo y remediación total del suelo.
Mientras Coatzacoalcos avanza en la transición hacia un nuevo esquema de manejo de residuos con apoyo de Banobras, Minatitlán y Cosoleacaque mantuvieron el vertido irregular durante al menos seis meses adicionales.
Las comunidades asentadas alrededor del sitio enfrentan riesgos directos a la salud por exposición prolongada a lixiviados, biogás, humo de quema clandestina y vectores de descomposición. Especialistas en salud ambiental documentan afecciones respiratorias por inhalación de metano, dióxido de carbono, compuestos orgánicos volátiles y partículas suspendidas; agravamiento de enfermedades preexistentes; problemas gastrointestinales y dermatológicos por contacto con agua o suelos contaminados.
Los lixiviados contienen bacterias, metales pesados y sustancias tóxicas que favorecen la proliferación de moscas, mosquitos y roedores. La población infantil y adulta mayor es la más vulnerable a intoxicaciones, alergias severas y afectaciones crónicas.
Se estima que entre 60 mil y 120 mil personas viven en colonias dentro del anillo de riesgo ambiental y sanitario, principalmente en:
•Poniente y noroeste de Coatzacoalcos (Ciudad Olmeca, Puerto Esmeralda, Lomas de Barrillas, Las Barrillas)
•Zonas cercanas al aeropuerto de Minatitlán y corredor Transístmico (Las Matas, Insurgentes Norte, Nueva Mina)
•Áreas bajas de Cosoleacaque (Barrio Tercero, Díaz Ordaz, Veracruz, Los Mangos, Coacotla)
Estas localidades comparten suelos saturados, humedales y rutas de acceso al tiradero, lo que las mantiene expuestas a contaminantes persistentes incluso después de la clausura oficial.