
De la Redacción
En un contexto marcado por las estrictas políticas migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la comunidad veracruzana en el país norteamericano enfrenta un panorama desafiante.
Según David Cancino, director de la Casa Veracruz en Los Ángeles, California, en lo que va de 2025, más de 4,300 veracruzanos han sido deportados, reflejando el impacto de estas medidas en la población migrante.
Cancino explicó que, desde la Casa Veracruz, se brinda orientación legal a los migrantes que enfrentan procesos de deportación. A través de un equipo de abogados, se evalúan las posibilidades de que algunos connacionales puedan permanecer en Estados Unidos, especialmente aquellos con casos sólidos que puedan defenderse en los tribunales.
"Estamos trabajando para que quienes tengan una situación viable puedan pelear su permanencia", afirmó.
Este esfuerzo cuenta con el respaldo de las autoridades mexicanas, lideradas por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha destinado recursos a través de los consulados para apoyar a los migrantes. Además, se han establecido partidas presupuestales específicas para atender las necesidades de esta población, facilitando asesoría y acompañamiento en el proceso migratorio.
Se estima que entre 750,000 y 850,000 veracruzanos residen en Estados Unidos, principalmente en estados como Texas, California, Illinois (Chicago) y Nueva York, donde las comunidades hispanas tienen una presencia significativa. Sin embargo, un alarmante 80% de estos migrantes carece de documentación legal, lo que los hace especialmente vulnerables ante las políticas migratorias actuales.
Los veracruzanos provienen mayoritariamente de municipios como Orizaba, La Perla, Los Tuxtlas y Manlio Fabio Altamirano. Muchos de ellos han construido familias en Estados Unidos, lo que representa una oportunidad para defender sus casos en la Corte, según destacó Cancino.
"Hay historias que merecen ser escuchadas, y estamos luchando por darles una oportunidad", subrayó.