Antonio Arragán
Diario El Mundo
Yanga.- La antigua tradición de quemar el "viejito" la noche del 31 de diciembre, que representa el año que termina junto con las situaciones complicadas, está cobrando más fuerza en algunas regiones de la zona cañera.
A orillas de la carretera principal a Yanga, varios vendedores elaboran piñatas y figuras de temporada, utilizando cartón, ropa vieja y detalles como rostros, pies y manos. Luego, les colocan papel picado y los venden en la vía pública, algunos en tamaño real.
Tras un recorrido por estos lugares, los expendedores coincidieron en que se instalan a partir del 25 de diciembre para aumentar sus ventas.
Aunque la decisión de colocar explosivos en las figuras depende del cliente, la mayoría las coloca en la puerta de su casa con una botella de cerveza o licor, representando al año que termina. A unos días de celebrar el fin de año, la venta es regular, señalaron los vendedores.
Cabe recordar que esta tradición es originaria de Veracruz y consiste en que las familias se reúnen minutos antes de la cena de fin de año para quemar el viejito, representando los 12 meses que acaban y las cosas malas ocurridas durante ese período.
Actualmente, cada figura tiene un costo de entre 150 y 200 pesos, según el tamaño.