Antonio Arragán
El Mundo de Córdoba
Amatlán.- El manantial El Tule que dota de agua potable a más de 20 mil familias a través del sistema Miguel Hidalgo, después de varias semanas de lluvias empezó a recuperarse, sin embargo sus niveles no son los que esperaban.
Lo que indica que este afluente empezó a ir en deterioro y no garantizará el vital líquido para la población de la zona urbana, debido a qué hasta hace unos años dotaba a menos de la mitad de las personas que ahora, lo que ha generado una disminución constante en los veneros.
Isabel Reyes, integrante del grupo de protectores del nacimiento, explicó que este cambio se empezó a registrar en los últimos cinco años, donde el nivel del agua bajó considerablemente a pesar de las fuertes lluvias y en temporada de calor se seca por completo, según estudios hidrológicos le queda poco tiempo de vida.
Dijo que normalmente genera 500 litros por segundo pero en estiaje apenas proporciona 50 litros, además en estos días de lluvia el caudal sube y cuando pasa la precipitación pluvial disminuye considerablemente, lo cual preocupa a más de 20 mil usuarios.