Ana De la Luz
Diario El Mundo
Luego de casi dos meses sin un rastro de brisa, los habitantes de las comunidades de Cuiyachapa, parte de Tetelcingo y Tenixtepec, del municipio de Coscomatepec, recibieron el mejor regalo: una lluvia torrencial que, en cuestión de minutos se convirtió en granizada. Se dijo que, lo mismo ocurrió para el municipio de La Perla.
De acuerdo a la propia Secretaría de Protección Civil del Estado, se corroboró el evento meteorológico, el cual fue confirmado por pobladores de aquel pueblo mágico, aunque la cabecera municipal, no tuvo la misma suerte.
Era tal la preocupación de los vecinos de Coscomatepec quienes, en apego a sus creencias y guiados por el sacerdote de la capilla de San Diego de Alcalá, participaron en una procesión para pedir en oración que, lloviera. Aseguran que, la imagen del Santo Entierro, les hizo el milagro, pues la desesperación era tal que, este miércoles se manifestaron por la escasez del líquido en sus viviendas.
“Fue en las comunidades de Cuiyachapa, alguna parte de Tetelcingo y también Tenixtepec, fue alrededor de las dos de la tarde, primero fue lluvia, luego fue granizo, no hubo afectaciones. Es la primera vez que graniza; en abril se presentó la última lluvia. Fue en comunidades de Coscomatepec, pero en la cabecera todavía nada de lluvia”, compartió el vecino y periodista, Fidel Urbano.
Además de refrescar la zona, ante las altas temperaturas que, se han registrado, al grado de provocar diversos incendios, incluyendo en Coscomatepec, las lluvias favorecerán a la flora, fauna y a los cultivos como el maíz, café, caña, frijol, papa y chayote. “Con esta ola de calor, el que, llueva lo consideramos una bendición”.