Ana De la Luz
Diario El Mundo de Córdoba
Ante la efervescencia del llamado “ayuno intermitente”, con el que, algunas personas buscan bajar de peso, y el cual se ha convertido en tendencia, en redes sociales, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Sur, lanzó una alerta al respecto.
La nutrióloga del Hospital General Regional (HGR) No. 1 de Orizaba, Adriana Monserrat López Hernández, aseveró que, dicha dieta alternativa, es aplicada sin respaldo científico ni supervisión de profesionales de la salud, y el problema es que, se ha convertido en una práctica común, entre las personas que pretenden realizar una dieta, pero advirtieron que, esto podría ocasionarle daños a su salud.
“El ayuno intermitente tiene el objetivo de aportar pocas calorías, menores a las que la persona gasta durante el día, para que el cuerpo pueda utilizar otros nutrientes como son: las grasas como fuente principal de energía y con eso lograr la reducción de peso”, explicó.
Aseveró que, el ayuno intermitente consiste en periodos en los que se alterna el ayuno o restricción alimentaria y la alimentación; dichos periodos pueden ser hasta de 12 o 16 horas.
Detalló que, debido a la situación del déficit calórico al que se somete al cuerpo, pueden presentarse efectos secundarios como sensación de hambre, irritabilidad, náuseas, dificultad para concentrarse, ansiedad, entre otros.
El exhorto a la población derechohabiente es a solicitar una asesoría nutricional en su Unidad de Medicina Familiar, donde se cuenta con las estrategias de alimentación saludable más recomendables.
“Yo les recomiendo recibir asesoría y supervisión de un profesional de la salud y no dejarse llevar únicamente por lo que se ve en las redes sociales, porque luego hacemos las cosas por moda y realmente no sabemos cómo se hace, cómo funciona ni para qué sirve”, advirtió.
El Dato:
De acuerdo al IMSS, el ayuno intermitente se trata de una práctica que, está contraindicada en personas con antecedentes de trastornos de la alimentación, personas que padezcan ansiedad o depresión ya diagnosticada por un especialista de la salud mental y personas con enfermedad renal crónica, ya que puede generar una descompensación en su organismo. El IMSS cuenta con la estrategia NutrIMSS.