
De la Redacción
Ciudad de México.- La Secretaría de Educación Pública adelantará el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al 5 de junio.
El titular de la dependencia, Mario Delgado, informó que la medida responde a la ola de calor que afecta al país y a la logística por la celebración del Mundial de Futbol 2026 en México.
Delgado explicó que la decisión se tomó por unanimidad en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas, con el consenso de los secretarios de Educación de todas las entidades.
En un mensaje en redes sociales, el funcionario señaló: “Esta modificación obedece, principalmente, a la extraordinaria ola de calor que se está viviendo en estos días y que seguirá durante el mes de junio y julio. También por la realización del Mundial en nuestro país”.
La SEP detalló la organización del cierre del ciclo y los preparativos para el siguiente periodo:
•5 de junio: Fin de clases para estudiantes.
•12 de junio: Conclusión de labores administrativas en escuelas.
•10 de agosto: Regreso de docentes para el Consejo Técnico Escolar.
•17 al 28 de agosto: Periodo de reforzamiento de aprendizajes para los alumnos.
SCJN valida normas de evaluación de la SEP
Por otra parte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación validó por unanimidad las normas de evaluación y promoción escolar implementadas por la SEP en 2023. Con estas reglas se eliminó el requisito de 80 por ciento de asistencias como mínimo para pasar de año en educación básica, se fijó en 6 la calificación mínima y se estableció que alumnos de secundaria pueden pasar de grado aunque hayan reprobado hasta cuatro materias.
La Corte negó un amparo promovido por el Colegio El Roble, que argumentó que el Acuerdo 10/09/23 atenta contra la educación de excelencia prevista en la Constitución. En su proyecto de sentencia, la ministra Lenia Batres sostuvo que “la educación de excelencia no se agota en registros de asistencias o en acreditaciones de asignaturas o grados mediante mediciones numéricas cuantitativas, pues esa perspectiva resulta reduccionista frente a la complejidad y pluralidad de factores que integran este principio”.
El presidente de la Corte, Hugo Aguilar, señaló: “El hecho de que alguien asista todos los días no garantiza que tenga excelencia, que aprenda, que haga suyo los conocimientos. Si un niño no va a la escuela, pues es indicio de que algo malo está ocurriendo en el seno de la familia y, en una perspectiva educativa integral y holística, lejos de atender la situación que esté pasando la familia y que impide que el niño vaya a la escuela, pues, en lugar de eso, lo sancionamos”.
El Colegio El Roble había acusado en 2023 que el acuerdo disminuía materias necesarias para pasar de grado y aumentaba las oportunidades de reprobar. “El sistema permite que el alumnado que no ha logrado obtener los conocimientos científicos necesarios para su desarrollo, prosiga en la escala de grados escolares aun con déficits en su aprendizaje, lo que impacta en la búsqueda de la excelencia académica y desincentiva el estudio”, expuso la institución.
El Juzgado Décimo Primero de Distrito en el Estado de México negó el amparo al considerar que no se acreditó que el acuerdo atentara contra la excelencia académica y que la autoridad actuó dentro de sus atribuciones. El colegio interpuso un recurso de revisión y el caso llegó a la Corte.
Batres, en su proyecto, indicó que las reglas buscan garantizar la permanencia de los alumnos en las escuelas y que la evaluación debe ser integral. Señaló que en países como Dinamarca y Finlandia la educación primaria no depende de evaluaciones numéricas.
Los ministros Giovanni Figueroa y Estela Ríos se opusieron a la eliminación de la asistencia como criterio de acreditación. “Si queremos que realmente haya una educación que esté al alcance de todos, debemos tomar en cuenta esta situación, de lo contrario, estamos dejando al garete la educación de los niños”, dijo Ríos. Figueroa apuntó: “No tenemos elementos para afirmar que las calificaciones numéricas son el mejor método para evaluar a las y los alumnos, o bien, que establecer requisitos menos rigurosos para acreditar un grado escolar necesariamente redundan en una educación de mala calidad”.
Los ocho ministros presentes avalaron por unanimidad el proyecto de Batres, que reconoce la potestad del Ejecutivo federal para fijar los principios rectores y objetivos de la educación básica.